lunes, 29 de febrero de 2016

Tortillas de maíz "Reto Bake The World"


Buenos días! Hoy me voy de de viaje virtual, es el día del  Reto Bake The World. Y este mes toca cruzar el charco de nuevo y visitar  la gastronomía mejicana, una de las más relevantes del continente americano y  con una propuesta que no puede ser más sencilla, ni más versátil... La de cosas que se pueden hacer con unas tortillas de maíz.




Ingredientes:
1 taza de harina de maíz precocido
1 taza de agua templada
1 cucharadita de sal

Elaboración:
Se coloca la harina y la sal en un cuenco,  se añade el agua templada, yo nunca la añado toda, prefiero añadirla  poco a poco, amaso unos minutos hasta conseguir una masa compacta y bien hidratada, es una masa que tiende a hacerse migas por eso sabremos que está en su punto cuando no se desmiga y  esté maleable y húmeda. Se deja en reposo 10 minutos.

Se forman bolas con las que haremos nuestras tortillas. Con estas cantidades me salen, unas veces 6 otras 7  (no se por que), el peso oscila desde 60 a 65 gramos.
Y ahora viene la parte más complicado, estirarlas, puede hacerse con el rodillo de siempre, o con una fuente de cristal. Para estirarlas son necesarios dos bolsas de plástico, aunque yo para la base utilizo un silpat cubierto con papel film, me resulta más cómodo, en la parte superior sigo utilizando una bolsa de plástico, no es que me guste mucho, pero todavía no he encontrado otro método mejor. Aplasto un poco cada bola, la coloco sobre la base, cubro con la bolsa de plástico y coloco encima la fuente de cristal, en este caso es una fuente redonda, y voy inclinando hacía los lados para ir afinándola, después froto sobre la tortilla para que quede uniforme. Para despegarla del film. utilizo una lengua de goma, la levanto por un extremo, continuo todo alrededor y ya utilizo esa misma lengua para depositarla en la sartén.
Para hacerlas, coloco una sartén de hierro al fuego, sin ninguna materia grasa, cuando está bien caliente pongo la tortilla y mientras tanto comienzo a estirar la siguiente, la dejo unos 50 segundos y le doy la vuelta, en este momento la tortilla se infla, si no es así, con la lengua que estábamos usando, oprimimos ligeramente sobre la base de la sartén, y se hará el milagro... nuestra tortilla se inflará como un globo, la dejamos unos segundos 25-30. La retiramos  y la guardamos en un sitio cálido. Y así con todas las demás.
A mi me encantan las quesadillas,  y me gustan más con las tortillas de maíz que con las de trigo... en realidad me encanta todo lo que lleve maíz, aunque tengo un pero para el maíz de esta harina... es tansgénico...  y no siento ninguna simpatía por esos productos.
La quesadillas de la foto superior están rellenas de un rico sofrito de carne picada, a veces la pongo mezclada cerdo/ternera y otras veces solo de ternera, como en esta ocasión, también lleva maíz en el relleno, la receta la tenéis pinchando aquí.
En la fotos de abajo el relleno es más sencillo, bonito; queso mozzarela; tomate pelado, cortado en taquitos y cocido 1,30 mn en el microondas al 100%  y bien escurrido, chile en polvo al gusto; sal. En una  sartén antihaderente se coloca  la tortilla,  se añaden unas cucharadas de relleno, se cierra  como si fuera una empanadilla y se deja dorar por ambos lados, pero mientras ya se añade otra tortilla, para que se vaya calentando.  Se reservan en caliente (si no vuelan antes),  y se consumen de inmediato... podría comerlas todos los días.



¡Feliz semana!

viernes, 26 de febrero de 2016

Filloas de castañas

La filloas son un postre típico de mi tierra, en carnaval están presentes en todas las mesas, pero  los adictos como nosotros, las toman durante todo el año. Estas de hoy son de harina de castañas, un día se me ocurrió probar...  nos gustaron  tanto que últimamente son las que hago. La hice por  mi receta de siempre, con un poquito más de harina, porque las primeras me quedaron muy líquidas... Las que vi por la red, tienen demasiado harina para mi gusto.

Ingredientes:
225 g de  harina de castañas
1/2 litro de leche
4 huevos
50 ml de aceite de girasol
1 cucharada rasa de sal
50 ml de anís

Elaboración:
Colocamos la harina en un bol, hacemos un hueco y añadimos los huevos, el aceite, y la sal, mezclamos estos ingredientes con una con un  batidor de barillas o una turmix nos quedará una pasta que iremos disolviendo añadiendo la leche poco a poco sin dejar de batir, cuando tengamos todo bien mezclado dejaremos reposar una hora.
Tras el reposo añadimos el anís y removemos muy bien.

Como ya expliqué en la elaboración de las filloas, en Galicia es típico untar la sartén con tocino para freírlas, yo como no tengo siempre uso aceite de girasol, aunque en cantidad ínfima, hecho una gotita en la sartén (antihaderente y exclusiva para filloas) lo extiendo con una servilleta de papel, espero que se caliente bien y vierto un cacillo pequeño (40 ml) dejo hacer unos 50 segundos y con la ayuda de una espátula de silicona le doy la vuelta, la dejo unos segundos y la retiro a un plato caliente, la tapo para que conserve el calor, aunque fría está fantástica. Es importante remover bien la masa cada vez que se hace una filloa, es una harina que tiende a irse al fondo, la primera vez que las hice, las primeras se me rompieron todas y las últimas estaban muy gordas, porque   resultaba  difícil extender la pasta en la sartén.
Estas filloas están riquísimas solas, la harina de castañas tiene un toque dulce y el anís le aporta bastante dulzor, por lo que para los que nos son muy golosos, como es mi caso... son perfectas, pero se me ocurrió rellenaralas  con una mermelada de manzanas casera,  y dios mío... que delicia!





¡Feliz fin de semana!




miércoles, 24 de febrero de 2016

Ensalada, calamares, y salsa de tomate griegos

En mi anterior entrada dedicada a la comida callejera en el barrio de Queens, Nueva York, conté que el recorrido virtual por su gastronomía me había sugerido algunos menús... este fue uno de ellos, desde luego después de lo visto llegué a la conclusión de que ese barrio es un paraíso para los amantes de la buena mesa.
En la actualidad hay cocinas de todo el mundo, pero parece ser que hace unos años, los restaurantes más famosos de este barrio eran los griegos y los beer gardens (patios de cerveza), como a la cerveza no soy muy aficionada, me interesé por la comida griega, a la busca de mi querida dieta mediterránea... y  encontré la Taverna Kyclades, con cientos de comentarios y miles de fotos de unos, super apetecibles calamares, con una salsa roja (quiero pensar que de tomate, aunque no lo se) y ensalada griega que tanto me gusta... que hambre por dios! 
Y de aquella hambre, este menú... no me pude resistir!

Ensalada griega:
Hice ese cuenquito para mi,  y le puse:
1 trocito de queso feta
1 pepino pequeñito
1 tomate
Unas pocas aceitunas negras
Vinagre
Aceite de oliva virgen
Sal



Salsa de tomate griega:
Es igual que la española, pero con la adición de ajo y vinagre... que por cierto me ha sorprendido lo bien que le está... quedó riquísima.
Ingredientes:
Aceite de oliva virgen
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 tomate
1 cucharada de vinagre de manzana
Sal
Orégano
Elaboración:
Pochamos la cebolla,  los ajos picaditos y una pizca de sal en una sartén con aceite de oliva, cuando la cebolla esté transparente, añadimos el tomate, picado y sin piel, el resto de la sal y el vinagre, dejamos que se haga a fuego suave hasta que esté en su punto, quede espesita y deliciosa... yo le puse un poquito de orégano.


De los calamares encontraréis la receta si pincháis   aquí.












domingo, 21 de febrero de 2016

Quesadillas de carne "Cocinas del Mundo"

 Buenos días! Aquí estamos de nuevo viajando con Cocinas del Mundo, en esta ocasión, la encargada de llevarnos de viaje es Concha, del  blog Cocina y aficiones,  tenía que elegir un lugar cuyo nombre empezara con la letra Q, una letra complicadilla a priori, sobre todo para buscar un país... Quatar seguramente nos iba a resultar un poco extraño! pero lo resolvió brillantemente, sobre todo para hacer honor  al nombre de este reto, porque en ese lugar si que hay cocinas del mundo. El lugar elegido ha sido Queens, un bario de Nueva York, famoso por ser uno de los lugares favoritos de los neoyorkinos y de los visitantes de la urbe,  para comer, por la variedad de platos, por la calidad de los mismos, por los precios y porque está menos masificado que su vecino Mahattan. En una ciudad tan interesante como Nueva York, el tiempo es oro, por tanto es muy habitual que  la gente compres su comida en puestos callejeros, preparaciones que se puedan comer con las manos... y este es justamente el reto, preparar algo que se pueda comer con las manos... He disfrutado mucho viajando virtualmente por la gastronomía de este barrio, me ha sugerido algún menú que ya os mostraré, pero tenía que decidirme por algo,  y como por otras causas andaba por la cocina mejicana y había hecho tortillas de maíz, me decanté por lo que más me apetecía... unas quesadillas... nos gustaron tanto que las tuve que hacer 2 veces.

logo

Ingredientes:
Aceite de oliva virge
1 latita de maíz (140g) bien escurrida
1 cebolla
2 dientes de ajo (opcional)
1 pimiento rojo
Un trozito de chile
Sal
300 g de carne picada
1 tomate maduro
8 tortillas de harina de maíz
Una mezcla casera de quesos rallados (de oveja semicurado, cheddar y gouda)
Pimienta
Elaboración:
En una sartén con un chorrito de aceite se rehoga la cebolla, el ajo y el pimiento picados en brunoise, la guindilla y una pizca de  sal, cuando las verduras estén blandas, agregar la carne picada y el tomate troceado, se  salpimenta y se  cocina unos minutos a fuego suave, cuando la carne empiece a dorarse se incorpora el maíz bien escurrido. Se baja el fuego y se deja hacer unos minutos más.
Mientras en una  sartén antihaderente  se pone una  tortilla de maíz y y se deja calentar  por un lado, se le da la vuelta,  se pone un montoncito de queso y un par de cucharadas de carne picada,  sobre la mitad de la tortilla. Se dobla como si fuera una empanadilla y se deja dorar por las dos caras. Se colocan en un plato caliente y se tapan mientras se reparan las demás.
Se comen inmediatamente.... y están buenísimas!






¡Feliz domingo!







jueves, 18 de febrero de 2016

Col Shanghai


Dice el autor de esta receta, mi admirado Martín Berasategui, que esta preparación es: "una forma de comer esta verdura: sin cocer y con el regusto del pimentón",  poco me queda que añadir, solo que desde que la probé por primera vez me he hecho adicta, me encanta la textura que le deja esta forma de prepararla. Es una manera diferente de comer esta verdura,  una guarnición muy original, está deliciosa y  como él dice en la receta, va genial con carnes y con pescados... ya me contaréis que os parece.


Ingredientes: 
(6 personas)
4 cucharadas de aceite de oliva virgen
1 col cortada en finas tiras
2 zanahorias
2 puñados de pasas de Málaga sin rabito, remojadas en agua si estuvieran  secas y escurridas,
1 punta de cucharita de pimentón de la Vera
1 diente de ajo picado
Sal
Elaboración:

Se pelan las zanahorias y se parten en dos a lo largo y, a su vez, en láminas transversales muy finas. A continuación se pone el aceite en una sartén amplia o en una cazuela que no se agarre al fondo, a poder ser antiadherente y, una vez caliente, pero sin que humee, se añaden las tiras de col, previamente limpia y bien seca (es importante retirar a las hojas de col, antes de trocearlas en tiras, el duro y grueso nervio central que las atraviesa), y las láminas de zanahoria. Se da vueltas con ayuda de una cuchara,  de forma que la col y la zanahoria se cocinen y se salteen, hasta que queden hechas pero ligeramente crocantes. 


Para conseguirlo, una vez salteadas durante unos cinco minutos, se tapa la cazuela otros cinco más.
Pasado ese tiempo, se retira la tapa y se añaden las pasas de Málaga, una pizca de sal, el pimentón y el diente de ajo picado, y se deja cocinar el conjunto otros cinco minutos, dando unas vueltas más antes de servir.

Esta col es una guarnición exquisita para acompañar carnes o pescados salteados o asados.





¡Sed felices!




lunes, 15 de febrero de 2016

Croquetas de cocido



Seguramente uno de los reciclados más habituales en muchas casas después de un cocido son las croquetas, en la mía también... nos encantan las croquetas y curiosamente no tengo en el blog, ninguna receta,  así que voy a subsanarlo y de paso, y por los por la campana, acaba hoy el plazo, comparto la receta en el Reciclando Sabores de Marisa y Rosalía
Estas croquetas están hechas a mano, en su elaboración no ha intervenido ningún electrodoméstico, no tengo nada en contra de ellos, pero de momento en esta preparación no hay ninguno que me convenza.
Durante mucho tiempo me he preguntado cual eran las cantidades ideales para hacer croquetas, dado que las cantidades del ingrediente principal varía, sobre todo cuando es de reciclaje. La solución me la dio mi cuñada Ana,  en una de nuestras charlas, ella hizo un curso de cocina para profesionales y allí,  un profesor les dio la fórmula;  a nosotros nos ha encantado, quedan muy cremosas, exquisitas y muy equilibradas, eso si,  hay que remover un buen rato, pero vale la pena! Aquí os la dejo,  y si la probáis ya me contaréis!
Son:
Multiplicamos el  ingrediente por 4  ( en este caso las carnes y las verduras del cocido)  y nos da la cantidad de leche (250x4=1000, tendremos 1 litro de leche)
Para calcular la cantidad de harina, dividimos el ingrediente por 3 (250/3=83,333, puse 85 para redondear)
La materia grasa, se suele poner la misma cantidad que de harina, yo puse un poco menos 70 g.

Ingredientes:  
200 g de carnes del cocido
50 g de verduras del cocido
35 g de mantequilla
35 g aceite de oliva virgen
85 g de harina tamizada
1 litro de leche semidesnatada a temperatura ambiente
Nuez moscada al gusto
Pimienta
Sal
Harina para rebozar
1 huevo grande
Pan rallado
Aceite de oliva para freír


Elaboración: 

Preparamos las carnes picándolas muy menuditas al igual que las verduras. Reservamos

Bechamel
Ponemos la materia grasa en una sartén amplia a fuego lento, cuando la mantequilla esté derretida añadimos la harina, removiendo continuamente con unas varillas, dejamos que se cueza unos minutos, hasta conseguir una mezcla homogénea de color amarillo clarito. Agregamos la leche, yo se la pongo a temperatura ambiente, porque mientras se calienta voy removiendo, así  se deshacen todos los grumos y adquiere una consistencia de crema,  deliciosa. Cuando la besamel empieza a desprenderse de la sartén incorporamos el picadillo de carnes, la nuez moscada, una pizca de pimienta y sal, se remueve unos minutos más hasta que se forma una pasta  uniforme que se separa de la paredes de la sartén limpiamente. 

Extendemos nuestra pasta sobre una fuente y dejamos enfriar.
Una vez fría, formamos unas bolas, las pasamos por harina, les damos forma de croqueta, se pasan por huevo y se rebozan en pan rallado.
Ya solo queda freírlas en aceite caliente a fuego medio para que adquieran ese bonito y apetecible color dorado... Y si son muchas como en este caso, se pueden  congelar...  esa era la idea que yo tenía, pero... me dijeron que habían sabido a poco,  que las hiciera para la cena, así que comimos y cenamos croquetas. 



¡Feliz Semana!



jueves, 11 de febrero de 2016

Bugnes de Lyon, o orejas a la francesa


El año pasado por carnavales, me fui a dar una vuelta por la cocina italiana, hace tiempo que he descubierto que las preparaciones culinaria de estas fechas por las cocinas del mundo, suelen parecerse bastante a las nuestras, así encontré  estos crostoli e galani, que recuerdan bastante a nuestras orejas y estas Girelle di carnevale, que en un principio me sorprendieron, pero que después  también las he  visto por nuestra recetario  nacional. Este año me he ido a Francia, si bien la receta lleva conmigo más de 30 años y ha hecho parte de mis recetas favoritas de carnaval muchas veces, cuenta con dos cualidades que me apasionan en este tipo de preparaciones... quedan muy finitas y son muy, muy crujientes. 
La receta llegó a mis manos a través de un cuadernillo de una revista ya desaparecida, desde la primera vez que las he hecho triunfó y todo el mundo le llamó orejas, y es que el sabor se le parece, ya la forma de hacerlas en este caso difiere un poco y digo en este caso, porque buscando la receta en Internet, lo que encontré tampoco se le parece... lo importante es que están muy buenos, o buenas...  y aquí os la dejo.

Ingredientes:
250 g de harina
30 g de azúcar
1 cl de ron ( yo, 3  cucharadas de aguardiente de frutas)
2 huevos
Ralladura de 1/2 limón (yo de 1 entero)
50 g de mantequilla
3 g de sal
100 g de azúcar glass
Elaboración:
Disponer en un recipiente el licor, la ralladura de limón y el azúcar. Mezclar, añadimos los huevos y la sal. Mezclar de nuevo y añadir de golpe toda la harina, incorporarla. Después añadir la mantequilla reblandecida. Homogeneizar el conjunto. La pasta debe de estar pegajosa y bastante ligera. Se guarda al fresco un mínimo de 12 horas (mejor 24)
Trucos:
No trabajar demasiado esta pasta porque enseguida toma cuerpo.
Extender la pasta con el rodillo enharinándola constantemente, lo más fina posible. Dejarla reposar 20 minutos. Cortarla con la ruedecita dentada, o con un cuchillo, en rombos de 5 a 6 cm de lado, pasar un pincel sobre la pasta ara retirar el exceso de harina y dejarlas entonces reposar y secarse durante 20 minutos.
Es tan importantes que las "bugnes" sean superfinas que no hay que vacilar en pasarles de nuevo el rodillo si es necesario. Estas de la fotografía, fueron estiradas con la mínima harina posible y con un rodillo,  cortadas en tiras, reposo de esos 20 minutos  y luego  estiradas en una máquina de pasta (se me pasó hace la foto),  como ya os he contado la receta la he hecho muchísimas veces y este es el primer año que las he usado la maquinita de pasta, lo digo para los que no la tenéis, siempre lo he hecho con la rodillo.

Freír las "bugnes" en aceite caliente (yo le pongo una piel de limón), a unos 180 grados,  20 segundos por cada lado (Cuidado con la coloración, tiene que quedar ligeramente doradas.) Escurrir sobre papel absorvente
Espolvorear con azúcar glas.




¡Buenas noches!