jueves, 26 de junio de 2014

Bulgaria (I)


Catedral de  Alexander Nesvski, (1882-1924)


Como muchos de vosotros ya sabéis, he estado de viaje por Bulgaria; algunos habéis visto las fotos en el Facebook y ya tenéis una idea de lo bonita que es y de el aspecto tan delicioso que tienen sus platos... y ya os adelanto que el sabor es más delicioso todavía.  Pero todo llegará, ahora quiero contaros como nació este viaje a un destino tan poco frecuente y compartir con vosotros un enlace el programa de TVE Paraísos Cercanos, que fue el culpable directo de este viaje.La mayoría de mis viajes tienen que ver con la naturaleza o con el arte, ambas cosas me producen una intensa emoción. Así que allá por diciembre del año 2006, con Bulgaria a punto de entrar en la UE. el citado programa emitió un capitulo que tituló Bulgaria, el bosque de Europa, lo vi con suma atención y me atrapó. Desde ese momento nació el proyecto de este viaje, ha tenido que esperar, porque había otros antes, pero al fin llegó... tuve que organizarlo yo,  y he escuchado cantidad de veces ¿pero que hay en ese país? por suerte los viajeros ya sabíamos lo que nos íbamos a encontrar y hacer un grupo fue fácil, es más, hubo gente que no encontró sitio.
Esta puesta de sol en el momento de tomar tierra el avión fue la primera imagen de Bulgaria, un país hermoso donde los haya con una historia  milenaria que han ido tejiendo los distintos pueblos que la han conquistado y que han dejado una impronta extraordinaria  y un patrimonio cultural impresionante.
El tesoro de Panagyurishte (Museo Nacional de Historia)
El Museo Nacional de Historia  guarda objetos maravillosos, como los tesoros en oro tracios del siglo IV a.C. Está formado por ocho ritones (copas de oro para el vino) ricamente decorados. 
Detalle de los ritones con cabezas de animales
Cinco de ellos representan cabezas de animales y los otros tres cabezas de amazonas... ¡son absolutamente impresionantes! Y dan una idea del desarrollo metalúrgico de aquel pueblo, que los situaba entre los más avanzados de Europa, y todo eso 400 años antes de Cristo,  o lo que es lo mismo, hace casi 2.500 años ¡ahí es nada!, el museo tiene muchos mas tesoros, pero estos me han impresionado vivamente.
Los Tracios y los griegos matuvieron estrechas relaciones y los griegos de Asia Menor  establecieron colonias en la costa tracia del Mar Negro;  más tarde fueron conquistados por los romanos, después por Bizancio  y finalmente por los turcos otomanos que ocuparon el país durante 500 años. Consiguieron expulsarlos gracias a la ayuda rusa, en 1878 así que todos estos pueblos han dejado su impronta, haciendo de Bulgaria un cruce de culturas fascinante. 
Monte Vitosha

Y por si todo esto fuera poco.  su patrimonio natural es un auténtico lujo. Cuentan en el programa del que os hablé, una leyenda sobre Bulgaria que me encantó, dicen: "que cuando Dios repartió  el mundo, ellos llegaron tarde... por eso,  tuvo que darle un trozito del  paraíso"  Cuando crucé los montes Rodopes, me acordé de esa leyenda, porque aquellas laderas llenas de robles, hayas, tilos, álamos, pinos y abetos, me da la impresión que se deben parecer bastante .
Steva Sofia  (sagrada sabiduría), año 2000

Ya he dejado claro más arriba, que lo que a mi me interesa el el arte y la naturaleza. Los problemas socio-políticos de los que Bulgaria, igual que muchos otros países, no está exenta, no son materia de esta entrada, aunque me ha dado la impresión, que estadísticas y vida real siguen caminos distintos.
La diminuta iglesia de Steva Petka y la mezquita Banya Bashi

Sinagoga
Sofía es la mejor muestra para ver las diferentes influencias que las distintas culturas dejaron en este país; así en muy poca distancia podemos ver: iglesias ortodoxas, una mezquita del siglo XI, una sinagoga art nouveau, con capacidad para 1300 personas que la convierte en una de las más grandes de Europa. 
La iglesia de Steva Petka, de nuevo  y la Casa del Partido

Edificios monumentales contruidos en el siglo XIX, tras la liberación, y que albergan la más altas instituciones del estado... y en marcado contraste, los severos bloques de oficinas levantados por el gobierno comunista.


 1 Museo Arqueológico, situado en una antigua mezquita remodelada.
2 Palacio Real, Fue construido en 1873 para los gobernantes otomanos de Sofia, después de la independencia se adaptó a las necesidades de los reyes búlgaros. En la actualidad una de sus alas (la oeste) está dedicada a Galería de Arte Nacional
Iglesia de Sveta Nedelia (domingo sagrado)





3 Mercado Central, consta de dos plantas y está repleto de puestos de alimentación, ropa y joyas. El pórtico de entrada es estilo art nouveau. Los pilares, balaustradas y vigas de hierro del interior están fabricados en estilo victoriano.
4 Galería Nacional de Arte Extranjero, es un edificio de bella factura neoclásica, es una reconstrucción de la Imprenta Estatal destruida en los bombardeos de 1914
5 Teatro Nacional , situado en el jardín más antiguo de la ciudad, rebosa esplendor neoclásico, fue construido en el año 1907. 
Rotonda de Sveti Georgi
La iglesia de Sveta Nedelya ha sido durante mucho tiempo uno de los principales lugares de culto de la ciudad, es la sede de los obispos de Sofia. La rotonda de Sveti Georgi, es un bonito edificio de ladrillo rojo encajado en un patio entre el hotel Sheraton y la Presidencia, fue utilizado como iglesia, como mezquita e incluso como mausoleo
Iglesia rusa de Santa Sofía
Para conmemorar la contribución  militar de Rusia a la guerra de liberación se construyó la imponente Catedral de San Alexander Nevsky. Su diseño está inspirado en las iglesias neobizantinas rusas y en su construción se empleó piedra caliza búlgara.
Boulevard Vitosha
Otra iglesia de gran belleza y rodeada de un bello jardín es, La iglesia rusa de Santa Sofía, fue construida por la comunidad rusa y su diseño se basó en las iglesias moscovitas del siglo XV.  (está en proceso de restauración)
El Boulevard Vitosha es la  principal calle comercial de la ciudad, está llena de terrazas muy animadas y con  tiendas muy bonitas, con productos de buena calidad y a buen precio.

Iglesia de Boyana

En un atractivo emplazamiento,  en las colinas de las afueras de la capital, se alza la  iglesia de Boyana, uno de los edificios medievales más destacados de Bulgaria, su interior está decorado del suelo al techo con bellísimos frescos del siglo XIII, ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Los retratos de los frescos realizados por maestros locales anónimos, son sorprendentes por su realismo, teniendo en cuenta  la  época en que se pintaron, cuando Giotto,  el que se considera primer artista del Renacimiento no había ni nacido. No se pueden hacer fotos y las que hay, están muy lejos de acercarse ni lo más mínimo a la perfección de las pinturas, sobre todo a la pareja de los mecenas de la iglesia...¡me han subyugado!
Iglesia de Boyana

La próxima vez, hablaremos de comida

martes, 24 de junio de 2014

Mandazi (donuts africanos ) " Reto Bake The World"


 ¡Buenos Días! 
Antes de nada, mis disculpas por haber desaparecido sin decir ni pío... He tenido dos razones para ello, la primera: un susto superlativo... la segunda un viaje fantástico. En el primer caso mi hermano tuvo que ser operado de urgencia del corazón y durante unos días mi cabeza no estaba para entradas...  todo salió bien gracias a Dios, y está ya muy recuperado. Del viaje, tendréis amplia información en próximas entradas, much@s ya sabéis que fue a Bulgaria, solo os adelantaré que es un destino tan desconocido como fascinante.
Hoy es día de publicación del reto de Bake The World  y aunque en principio no pesaba participar (llegue el sábado de madrugada), al final no he podido resistirme y aprovechando que el domingo hizo un día regulin, me puse a ello, no quería perder la oportunidad de hacer esta receta que para mi es muy novedosa. Resultaron unos panecillos muy sabrosos... ¡una pena que sean tan  calóricos!
Ingredientes:
1/4 de taza de agua tibia
2 cucharaditas de levadura seca
1 cucharadita de azúcar
3 tazas de harina
3 cucharadas de coco rallado
1 cucharadita de cardamomo molido
1 cucharadita de canela
1/2 taza de leche de coco
1 huevo batido
1 cucharada de aceite
1/4 o 1/2 taza de azúcar
1 cucharadita de sal
Aceite para freír
Preparación:
En un cuenco mezclamos el agua, el azúcar y la levadura, removemos y reservamos 5 minutos en un lugar cálido.
En un bol grande colocamos la harina (yo reservé 1/2 taza),la sal,  el coco y las especies, hacemos un agujero en el centro y vertemos el agua con la levadura,  la leche de coco, el huevo, el azúcar (1/4 de taza en mi casa) y la cucharada de aceite, mezclamos todos los ingredientes con las manos.
Volcamos  la masa sobre una superficie enharinada,  y amasamos hasta conseguir una masa suave. 
Formamos una bola y la colocamos en un recipiente aceitado.
Cubrimos con un paño  y dejamos en un lugar cálido hasta que doble su volumen; el tiempo dependerá de la temperatura ambiente.
Dividimos la masa en seis partes y formamos una bola con cada una.
Con un rodillo aplanamos la bola y la cortamos en 8 trozos.
Dejamos reposar unos minutos tapados con un paño.
Ponemos aceite abundante en una sartén, dejamos que se caliente a fuego medio (7 en mi vitroceramica).
Mientas se calienta preparamos una fuente con bastante papel de cocina para que absorba la mayor cantidad de aceite de nuestros mandazi.
Cuando el aceite esté bien caliente, añadimos  nuestros bollos y dejamos que se doren por ambos lados. Los colocamos en la fuente para que se escurran.
Se espolvorean con azúcar glas, aunque a mi me han gustado mucho solos.
La inspiración para la receta, la encontré en  el blog: http://africanbites.com/?p=4629, para los ingredientes, me gustó la idea de añadirle coco rallado, yo por mi parte añadí una cucharadita de  aceite. La preparación ha sido a mi aire. La autora de la receta recomienda comerlos recien hechos, porque segun ella fríos no están buenos... los míos no han cumplido ese requisito, me los he tomado en el desayuno de esta mañana y estaban estupendos.


 Los enlaces del reto:


martes, 3 de junio de 2014

Pastel de fruta y ágar ágar



En esta época divido mi tiempo entre la casa de la aldea y la ciudad, lo que quiere decir que ando siempre con  las cosas a cuestas, y veces las dejo atrás, en  un sitio o en el otro. En esta ocasión deje atrás la fruta y cuando volví estaba muy madura y a mi me gusta tirando a verde "... a mi costillo no le gusta mucho de ninguna manera ..." Así que toca reciclar, y lo cierto es que la fruta si presta a múltiples reciclados,  pero este  me gusta por varias razones. .. Es fácil de hacer, es ligero, es bonito ¡y  fresquito está divino!
De paso participo en el  Reciclando Sabores   de mis amigas  Marisa Rosalía ...  Qué "nos" está  quedando un  recetario "outlet"  de lo más molón. 

Ingredientes:
500 g de fruta madura (1 pera, 1/2 manzana y fresas)
500 ml de zumo de piña (en este caso light)
1 cucharada bien colmada  de agar-agar
Elaboración:

Lavamos, pelamos las fresas la pera y la manzana. limpiamos las frutas de cualquier mazadura y la cortamos en trozitos, reservamos algunas  de las mejores Para adornar.
Calentamos el  zumo y el agar-agar, Cuando hierva añadimos la fruta, dejamos hervir 8 minutos.
Volcamos en un molde y dejamos enfriar unas horas. Antes de que cuaje del todo, colocamos las frutas reservadas por encima,  para qué nos quede más bonito. Lo guardamos en la nevera hasta el momento de consumirlo


Si pincháis aquí podéis  ver todas las recetas de este mes.