lunes, 17 de julio de 2017

Ensalada de alubias y judías verdes #lunessincarne



 Entre el calor que hace,  que solo apetece comer cosas frías;  que necesito comer vegetales, porque en el viaje he comido carne en todas las comidas, menos en  dos;   y que hoy es lunes y que me divierte eso de practicar #lunessincarne, pues... ensalada!   Pero no una ensalada de esa de cuatro hojitas verdes y alguna otra cosilla...  no... una ensalada contundente, con proteínas vegetales de buena calidad, con un contraste de verduras crudas, cocidas y en conserva, algunos encurtidos  e incluso unas semillitas... y con no...  un buen aceite de oliva, o sea, un plato de lo más completo, fresco, sano y delicioso.

 Ingredientes:
1 bote de alubias blancas cocidas
400 g de judías verdes cocidas
1 tomate
1 cebolla mediana
4 pimientos de piquillo +1
1 bote de aceitunas rellenas de pimiento
5-6 pepinillos
Sal, pimiena
Vinagre
Aceite de oliva virgen extra
1 cucharada de semillas de girasol
1 cucharada de semillas de chía


Elaboración:

Las alubias se lavan y se dejan escurrir.
Mientras tanto se pica la cebolla en brunoise muy fina. Se pela el tomate y se corta en daditos, al igual que los 4 pimientos.
Reservamos 5-6 aceitunas, las demás las cortamos en tres trozos.
Los pepinillos los troceamos en 4-5-6 trozos dependiendo del tamaño.
Mezclamos 3 partes de aceite (45 ml), por una de vinagre (15 ml), una pizca de sal y un poco de pimienta, batimos bien hasta que se emulsionen todos los ingredientes.
En una fuente de servir, colocamos las alubias, las judías y todos los demás ingredientes; regamos con la vinagreta y mezclamos suavemente. comprobamos el punto de sal.
Adornamos la fuente con las aceitunas y el pimiento, espolvoreamos las semillas, tapamos con un papel film y llevamos al frío 4-6 horas... está mucho más rica fría.




¡Os deseo una feliz semana!



miércoles, 12 de julio de 2017

Tortilla de boquerones


Isla de Trakai (Lituania)


Después de muchos días sin aparecer por aquí, vuelvo de nuevo con enrgias renovadas... por cierto mi ausencia ha sido por razones muy agradables y muy habituales en mi...  los que me seguís ya sabéis que en cuanto tengo oportunidad emprendo algún viajillo por ahí, y eso es lo que he hecho, he estado por los Países Bálticos y una breve visita a Helsinki... os dejo por aquí algunas fotos!


Vinius (Lituania)

Riga (Letonia)

Tallin (Estonia)

Helsinki (Finlandia)

Y la receta de hoy es muy querida para mi, es de esas que hacen parte de mis recuerdos de infancia ya que mi madre la preparaba muy a menudo con los diversos pescados pequeños, que nos ofrece el mercado en esta época del año... pescaditos recién pescados, huevos caseros y mucho cariño, ingredientes que nunca fallan..  ¡a mi me encanta!

 Ingredientes:
Por persona
250 g de boquerones
2 huevos medianos
Sal
Harina, en mi caso de maíz sin gluten
Aceite para freír

Elaboración:
Los boquerones limpios y sin cabeza se pasan por harina.
En un cuenco batimos los huevos con un poquito de sal. Reservamos.
Ponemos al fuego  una sartén con aceite de oliva, el suficiente para cubrir el fondo. Es importante que tengamos un plato del mismo tamaño que la sartén. Cuando el aceite esté en su punto (caliente pero no humeante), colocamos los boquerones muy juntos, salamos ligeramente  y dejamos hacer unos minutos 2-3. Colocamos el plato sobre la sartén,  con mucho cuidado y protegidos por un guante escurrimos el aceite en un plato,  a continuación  damos la vuelta a la tortilla de boquerones. Volvemos a poner la sartén al fuego y le añadimos el aceite que antes retiramos, ponemos los boquerones con cuidado para mantener la forma de la tortilla, añadimos una pizca de sal,  dejamos hacer un par de minutos, retiramos el aceite y incorporamos el huevo despacito procurando cubrir toda la superficie de la tortilla, dejamos que cuaje ligeramente, damos la vuelta cocinamos un minuto por el otro lado y listo... a disfrutar de una rica tortilla de boquerones.





¡Feliz miércoles!



lunes, 19 de junio de 2017

Judías de verano para #lunessincarne







Esta receta debe ser antigua,  porque ahora las judías se comen en cualquier época del año, al igual que los otros ingredientes que acompañan este plato (es de un recorte de periódico que estaba en una de mis carpetas). Le conservé el nombre original porque me hizo gracia,  y porque en el fondo considero que tiene razón... las judías de verano son las realmente ricas, las del resto del año unas veces están mejor y otras peor, pero no le llegan a la suela de los zapatos de las de temporada... Y como el verano, al menos el meteorológico ya está aquí, el otro está a punto de aterrizar y en muchas  huertas ya están a punto las judías, os dejo esta forma de prepararlas, tan sencilla y tan rica.






Ingredientes:
1 k de judías verdes
500 g de tomates rojos y maduros
2 cebolletas
Aceite de oliva virgen
Sal
Pimienta negra 
Huevos

Elaboración:
Limpiamos y cortamos las judías.
Pelamos el tomate, haciendo una cruz en cada uno, lo sumergimos en agua hirviendo unos segundos, los pasamos bajo el grifo y lo pelamos, a continuación lo cortamos en rodajas  delgadas. 
Cortamos la cebolla en juliana muy fina.
Cubrimos una cazuela de fondo grueso de aceite de oliva, sobre este ponemos una caña de cebolleta, una capa de tomate y una de judías, espolvoreamos unas arenitas de sal y con un golpe de molinillo de pimienta negra, continuamos colocando capas de cebolleta, tomate, judías salpimentadas hasta que se acaben los ingredientes, regamos con un buen  chorro de aceite y ponemos la cazuela a fuego suave, tapamos, dejamos cocinar durante 30 minutos o hasta que las judías estén en su punto.
Este guiso no necesita agua, se cocina con la que sueltan las judías y el tomate, por ello es tan importante hacerlo a fuego moderado.
Estas judías se sirven con huevos duros o escalfados.







¡Feliz semana!