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domingo, 1 de febrero de 2015

Merluza y patatas a la marinera















Hola a todos! Como lleváis el invierno y el frío? a mi ya me ha dejado unos cuantos días fuera de circulación a causa de la gripe, con muy pocas ganas de nada y bastante caprichosa en materia de comidas... este plato que comparto con vosotros fue uno de esos caprichos... resultó delicioso!
Ingredientes:
8 rodajas de merluza
1 cebolla 
1 diente de ajo 
2 tomates
4 patatas
1 ramita de perejil
1 cucharadita de pimentón agridulce de la Vera 
Aceite de oliva
Pimienta
Sal
Para el mojo marinero
1 diente de ajo
1 cucharada de zumo de limón
2 cucharadas de aceite de oliva
1 pizca de nuez moscada
1 pizca de pimentón
Sal
Elaboración:
Pelar y picar la cebolla, el diente de ajo y los tomates lavados y pelados. Pelar las patatas, lavarlas y cortarlas en rodajas. Lavar el perejil y secarlo con papel de cocina.
Calentar tres cucharadas de aceite en una sartén grande y rehogar la cebolla hasta que esté tierna, 10-12 minutos. Añadir el ajo y sofreírlo 2 minutos. Agregar el tomate, salpimentar y, después de 10 minutos, incorporar las patatas y el pimentón. cubrir con agua, remover con cuidado y cocer 20 minutos a fuego lento.
Preparamos el mojo en el mortero, majando el diente de ajo pelado con el zumo de limón, el aceite, la nuez moscada, el pimentón y una pizca de sal.
Lavamos las rodajas de merluza y las incorporamos al guiso, dejamos cocer 5 minutos más. Añadimos al mojo unas cucharadas de caldo de cocción, removemos y lo añadimos a la cazuela. Espolvoreamos con el perejil picado, comprobamos el punto de sal si es necesario, cocer 2 minutos más y servirlo enseguida.



Fuente:
Adaptada de: Lecturas cocina nº 85




domingo, 18 de enero de 2015

Bizcocho suave con ruibarbo


Aunque en este blog no es habitual dedicarle muchas entradas al dulce, este mes con esta van 3 de 4... la culpa, de la Navidad,  y del ruibarbo... después de esperar tanto tiempo para probarlo, he hecho todos los postres que pude. Algunos, este es uno de ellos, aún se conservan en el congelador cortado en raciones individuales, de vez en cuando descongelo un trocito y con un té... me sabe a gloria!
Ingredientes:
250 g de ruibarbo
175 g de azúcar
150 g de harina
4 huevos
1 sobre de azúcar vainillado
1/2 cucharadita de levadura
Mantequilla par el molde.
Elaboración:
Colocamos el ruibarbo con una tacita de agua y lo llevamos al microondas a la máxima potencia durante 2 minutos y escurrimos.
Precalentamos el horno a 190 ºC.
Cubrimos un molde con mantequilla, si es de metal, como en este caso.
Mezclamos los huevos con el azúcar en un bol y lo ponemos al baño maría.
Batimos la mezcla  hasta que haya doblado  su volumen.
Retiramos del fuego y añadimos la harina tamizada con la levadura, poco a poco y con movimientos envolventes.
Vertemos la mezcla en el molde y ponemos los trozos de ruibarbo en la superficie, Espolvoreamos con el azúcar vainillado y cocemos en el horno 25-30 minutos.
Si se dora mucho la superficie, la cubrimos con un papel de plata
Para servirla puede cubrirse con azúcar glas.. yo preferí no hacerlo



martes, 13 de enero de 2015

Ensalada de lombarda, repollo y manzana

Después de dos recetas dulces... hoy toca una verdura. He dicho muchas veces que soy una devota de las ensaladas, y si son con productos de temporada... mucho mejor!  Son más baratos y están en su mejor momento. Esta que os dejo hoy, cumple a la perfección esas premisas. Espero que os guste... a nosotros nos encantó!
Ingredientes: 
1/4  lombarda
1/4 de repollo 
1 manzana
2 lonchas de panceta
Zumo de limón
50 g de uvas pasas
5 cucharadas de aceite de  oliva virgen 
2 cucharadas de vinagre de Jerez
Sal
Pimienta blanca molida
Elaboración:
La primera ensalada que hice con esta lombarda fue en crudo, pero las hojas resultaron un poco duras (era bastante grande), así que en esta ocasión, la coloqué en una cazuela con agua salada y la dejé hervir 5 minutos, a continuación la refresqué con agua fría. Una vez fría se corta en tiras finas.
Del repollo he usado la parte central que es la más tierna.  La cortamos igual que la lombarda, en tiras finas.
Preparamos una vinagreta emulsionando  el vinagre,  el aceite  y una pizca de pimienta blanca, en un bol.
Mezclamos las dos  verduras y le añadimos la mitad de la vinagreta
La manzana se pela y se trocea... en esta ocasión como era Navidad, la corté con unos cortapastas de  hojas de acebo y estrellas. Le ponemos unas gotas de zumo de limón para que no se oxide.
Cortamos la panceta en trozos y la salteamos.
En el momento de servir la ensalada, colocamos en cada plato la mezcla de verduras, ponemos sal, y el resto de la vinagreta, adornamos con las  uvas, la panceta y las manzanas.
¡buen provecho!



domingo, 11 de enero de 2015

Turrón de chocolate con maltesers y lacasitos

Como veo que os gusta el chocolate, voy a compartir otro de mis turrones de... este lo hice para la comida de Reyes y está hecho con todo lo que sobró de hacer los de Navidad.



Por ese motivo se puede considerar una receta de reciclaje, y como tengo por ahí un par de amigas, Marisa  y  Rosalía, que tienen un reto Reciclando Sabores dedicado a esta interesante actividad... ¡esta receta va por ellas! 



Ingredientes:

150g de chocolate negro
125 g de chocolate con leche de repostería
30 g de manteca de cerdo
40 g de choco krispies
25 g de lacasitos
25 g de avellanas cubiertas de chocolate
40 g de maltesers o bolas de galleta cubiertas de chocolate 
Elaboración:
Cubrimos el molde con papel de horno.
Troceamos el chocolate en trozos regulares y fundimos un poco más de la mitad al baño maría (1). Cuando esté fundido lo retiramos del fuego y añadimos el resto del chocolate (2), removemos hasta que se funda, agregamos la manteca (3) y la integramos removiendo. Como el chocolate todavía estará caliente lo volcamos en una fuente de loza fría, lo movemos suavemente  con una espátula  para que pierda temperatura, hasta que quede como una crema (4), le unimos los choco krispies y mezclamos bien con el chocolate(5).
Volcamos la mezcla en el molde que habíamos preparado, extendiéndola uniformemente.
Colocamos  el resto de los ingredientes sobre la mezcla y damos unos golpecitos suaves para que se 

liberen las burbujas de aire,  de paso se irán hundiendo todos los ingredientes en el chocolate. Pasamos una espatula por encima para  para dejar la tableta lo más lisa posible.
Lo dejamos 2 horas en un sitio fresco... y tenemos un delicioso turrón de chocolate




viernes, 9 de enero de 2015

Turron de chocolate y oreo, con mandarina y pera glaseada

Antes de nada quiero desearos a todos un muy feliz 2015. Estas Navidades me he tomado vacaciones obligadas en el blog, estar sentada no me va del todo bien, aunque la cosa ya ha mejorado ¡gracias a Dios!
No tenía pensado publicar ninguna receta navideña, pensaba dejarlas para las próximas navidades, pero esta mañana cuando volvía de la rehabilitación me encontré una amiga lectora del blog,  que me dijo,  que alguna  tenía que poner, ya que no había publicado ninguna... así que os dejo unos de los turrones que preparé para las fiestas... ¡va por ti Pili!
Ingredientes:
150 g de chocolate negro de cobertura
125 g de chocolate con leche para repostería
20 g de manteca de cerdo ibérico,  o mantequilla
1 bolsita de mini oreo de 40 g
1 pera glaseada
1 mandarina glaseada
30 g de conguitos
Elaboración:
Troceamos el chocolate y lo ponemos a fundir (yo lo he hecho al baño maría, pero puede hacerse en el microondas), cuando se haya fundido la mitad del chocolate, lo retiramos del fuego añadimos la manteca y removemos para que se acabe de fundir con el calor residual, tiene que quedar como una crema manejable, pero espesa.

Forramos el molde con papel de horno.
Cubrimos el fondo del molde con la mezcla de chocolates. Rompemos 8 galletas en trocitos y lo añadimos a la mezcla de chocolate restante, 



Seguimos rellenando el molde 
con todos los ingredientes y la 
crema de chocolate, le damos unos golpecitos para que se liberen las  burbujas de aire. 



Dejamos enfriar unas horas y 

disfrutamos de un bocado delicioso. Si lo hacemos en moldes individuales pueden resultar un regalo muy vistoso...   y muy rico!




martes, 23 de diciembre de 2014

Nueva Zelanda II, Northland


8 de noviembre 
Hay  veces que es difícil decidirse por una foto de inicio, bien por que no te gusta ninguna, o, como es el caso que te gustan todas, si además te habías quedado prendada del sitio donde las hiciste, más todavía, así que he decido 
poner 5, aunque podría poner muchas más. Este lugar me impresionó por su belleza... llegamos de noche, había luna y ya intuí que el entorno era mágico... cuando muy tempranito levanté la cortina 
de la caravana, comprobé que 
no me había equivocado; estaba amaneciendo y la marea baja... fue una gozada desayunar viendo como iba subiendo, y como el paisaje se transformaba.
Siempre conservaré en mi recuerdo la  primera visión 
mañanera de  esa hermosa Bahía, vista desde un camping de Ruakaka, situado a la orilla del mar y con unas vistas privilegiadas... me costó irme de allí!  Pero el viaje no había hecho más que empezar... 
En la entrada del otro día nos habíamos quedado en  Auckland. Desde allí  nos dirigimos a Northland, una de las 16 regiones de Nueva Zelanda y a la que los neozelandeses llaman "el lejano norte". 
Es una región llena de encanto con  un terreno  ondulado, que me recordó los dibujos infantiles;  el verde lo domina todo, solo las manadas de animales le dan color, hay vacas de todos los colores, ovejas, ciervos, pavos; todos   
pastando en libertad, la
ganadería y  la silvicultura son su principal actividad económica. Es la región menos urbanizada del país, donde solo cerca de la mitad de sus habitantes viven en la ciudad. Whangarei es  la ciudad más grande.
La Cascadas de Whangarei, tienen fama de ser las más fotogénicas de Nueva Zelanda... no lo pongo en duda, pero hay muchas otras muy hermosas. 
Sin ir más lejos, a unos kilómetros nos encontramos las Haruru Falls, no son tan espectaculares, pero  me han  encantado.
Comimos frente a Bay of Islands;  una costa  bañada por el Pacífico y con más de 150 islas, salpicando sus aguas turquesas. es un de los destinos turísticos por excelencia,  desde que en 1930,  se construyo la carretera que entre Northland y Aukland. A  esta bahía  llegaron los primeros europeos que se establecieron en el país. El  primero fue el capitán Cook que visitó estas costas en 1789, poco después llegaron los primeros balleneros y en 1814 se fundó la primera misión.
En torno a la bahía hay ciudades históricas muy interesantes, en una de ellas, Kerikeri se conservan tres edificios emblemáticos:
 el Stone store, la casa de piedra más antigua de Nueva Zelanda,   (la mayoría de las edificaciones del país son de madera); el edificio de la segunda misión (de madera) que se estableció en el país, y la iglesia de St, James Church, construida en 1878 con maderas de árboles kauri y puriri. Del kauri hablamos en breve.
Acabamos el día contemplando una maravillosa puesta de sol sobre el Mar de Tasmania en la playa de las noventa millas y cargando las pilas para la inolvidable excursión que nos esperaba al día siguiente.



  9 de noviembre
A las 9 de la mañana  
nos   recogió   en   el
camping el autobús que nos llevará al punto más al norte del país, Cabo Reinga que está   situado a más de 100 km al norte de la ciudad más  cercana. Hace un día primaveral y
el paisaje es precioso, contemplamos  playas espectaculares, hermosas bahías y esas colinas onduladas como si las hubieran dibujado los niños.

Cape Reinga es un lugar sagrado para los maories, según sus creencias desde este lugar, los espíritus de los muertos emprenden su viaje hasta Hawaiki (isla mágica donde los polinesios sitúan su origen)
Desde un punto de vista más terrenal se considera el punto de separación entre el Mar de Tasmania  en el oeste (a la izquierda del faro) y  con el Océano Pacífico al este  (derecha). Desde el faro es posible observar las corrientes de los dos mares chocando y creando una zona de aguas turbulentas.
La vuelta al punto de partida resultó de lo más entretenida, fue la primera vez que hice un viaje en autobús por la playa y vi practicar surf en una duna de arena. 
Ninety Mile Beach, la playa de las noventa millas, es la más larga del país y constituye casi un desierto con dunas que alcanzan los 143 metros de altura al lado del mar, su arena es tan densa que por ella circulan coches y autobuses... fue una experiencia increíble!
Cuando llegamos al camping quedaban todavía unas horas de luz... como íbamos en plan caracol con la casa acuestas, decidimos adelantar camino, para estar más cerca de la visita del día siguiente, teníamos mas de medio deposito de gasoil,  la primera gasolinera que vimos, estaba a la derecha (aquí se conduce por la izquierda), por tanto, decidimos esperar a la siguiente... era domingo y eran más de la cinco de la tarde... la siguiente gasolinera que encontramos, y la siguiente, y la siguiente... estaba cerradas, teníamos una más en el camino, pero como estaba en una población pequeña y sospechando que podía estar cerrada, decidimos desplazarnos a una población un poco más grande donde habría más posibilidades... pues no... también estaba cerrada... la mayoría cierra los domingos a las 5 de la tarde. Para adelantar camino cogimos un transbordador en donde hice esta foto del sol a punto de perderse en el horizonte... ¡ah..! Y no quedo otra que dormir al lado de la gasolinera... otra experiencia más!
10 de noviembre
Por la mañana muy temprano inspeccionamos los horarios de la gasolinera, abría a la 8, y el supermercado a la 7,30... "...eso me hizo entender por lo que cierra todo tan temprano. Excepto los supermercados en las ciudades grandes, todo lo demás cierra  a las 5 de la tarde..."

Y una vez llenada la pancita de nuestra caravana  nos dirigimos al bosque de Waipoua,  el hogar del Tane Mahuta, el señor del bosque, es el mayor árbol de kauri que existe en la actualidad (4,4 m de diámetro y 17,7 m de altura  
hasta   el    nacimiento    de   la
primera rama). El kauri es una especie de conífera endémica del norte de la Isla Norte de Nueva Zelanda al norte de los 38º lat. S. Personalmente este árbol de la foto, ha sido una de las cosas que más me ha impresionado. Lo descubrí tras un corto paseo por un bosque a primera hora de la mañana, el sol se colaba por entre las ramas, solo se oía el canto de los pájaros, en el ambiente había como magia... y de pronto...  aquella inmensidad de árbol... me quedé sobrecogida!  En el mismo bosque quedan algunos más, pero nada comparable con el Tane Mahuta.

Estos árboles han sido muy importante en el desarrollo de Nueva Zelanda y tiene un importante   museo: The Kauri Museum, al que dedicamos el resto de la mañana. Por la tarde tocó hacer millas para dirigirnos hacía  el Sur... 






Me ha costado muchísimo tiempo preparar esta entrada... un pinzamiento discal me mantiene a medio gas... por eso estoy tan ausente de la red estos días... estoy deseando volver  a la normalidad...  mientras tanto: 
 ¡Feliz Navidad para todos!


miércoles, 10 de diciembre de 2014

Crumble de ruibarbo, plátano y coco, sin gluten


Por fin he conseguido probar el ruibarbo, hace años que deseaba hacerlo, pero como no tenía materia prima... ¡imposible! Ha sido necesario ir al otro lado del globo terráqueo para conocer, probar y traerme unas cuantas  bandejas de tan preciado ingrediente... que la verdad, no tengo muy claro si es una verdura o una fruta. Su aspecto es claramente de una verdura, pero su sabor es muy frutal, para mi está entre las frambuesas y las grosellas, tiene un toque ácido, que en combinación con ingredientes dulces está increíblemente bueno... 

 Una de las cosas más ricas que descubrí allí,  fueron los yogures de ruibarbo, me los comía a pares... y yo no soy muy de yogures! Cuando llegué a Nueva Zelanda a principios de noviembre había mucho en todos los supermercados, sin embargo, cuando me vine ya a finales, no lo encontré con facilidad, tuve que buscarlo en varios sitios; creo que la explicación está en estas fotos de la planta que hice en una reserva de flora y fauna, el día 25, donde se puede ver que está  en flor y por lo que yo se, es una planta parecida a las acelgas, que como sabemos, pierden sus cualidades cuando florecen. 

Ingredientes:

400 g Ruibarbo, cortado en Trozos
1 plátano firme, en rodajas
1 cucharada de azúcar moreno
1/2 cucharadita de canela 
Para el crumble
Harina de coco 1/2 taza (*)
2 cucharadas de azúcar moreno suave
2 cucharadas de mantequilla
2 cucharada de almendras (trituradas)                                                (*) Para la harina de coco, trituré coco rallado en la thermomix en velocidad progresiva.       


Preparación:

1. Precalentar el horno a 180ºC. Colocamos el ruibarbo en un plato con 1/2 taza agua  y lo llevamos al  microondas a máxima potencia  3 minutos. Lo ponemos en una  fuente de horno con el plátano, el azúcar y la canela.




2. para el topping, Mezclamos la harina, el  azúcar y la mantequilla cortada en daditos, frotamos con los dedos hasta conseguir una textura arenosa, añadimos las almendras. Espolvoreamos la mezcla sobre la fruta.




3. Horneamos 25 Minutos o,  hasta que la fruta esté cocida y la cobertura dorada. Si se dora demasiado rápido la cubriremos con papel de aluminio
Se sirve  con una cucharada de yogur desnatado espolvoreada con canela.
Mi crumble está hecho con la mitad de los ingredientes de la receta...  hay que economizar el ruibarbo, tengo que probar otras recetas.

Fuente:
La receta es de una de las  revistas de cocina que me traje de Nueva Zelanda, he tenido que traducirla y lo he hecho en versión libre, me viene muy bien para refrescar mi oxidado inglés... aquí queda la receta original.

Rhubarb and banana coconut crumble
400g rhubarb, cut in chunks
1 firm banana, sliced
1 tablespoon soft brown sugar
1/2 teaspoon ground cinamon
Coconut crumble topping
1/2 cup coconut flour
2  tablespoon soft brown sugar
2  tablespoon reduce-fat spread
2  tablespoon slivered almonds
1 Preheat oven to 180ºC. Place rhubarb in a dish with 1/2 cup water. Microwave  on high for 3 minutes. Place in ovenproof dish with banana, sugar and cinamon.
2 To make topping, mix flour and sugar together. rub in spread then stir in almonds. sprinkle topping over fruit.
3 Bake for 25 minutes or until fruit becomes soft and topping golden.
Cover with tinfoil if crumble browns too quickly
Serving suggestion serve crumble with a spoonful of low-fat plain yoghurt sprinkled with cinnamon