lunes, 19 de junio de 2017

Judías de verano para #lunessincarne







Esta receta debe ser antigua,  porque ahora las judías se comen en cualquier época del año, al igual que los otros ingredientes que acompañan este plato (es de un recorte de periódico que estaba en una de mis carpetas). Le conservé el nombre original porque me hizo gracia,  y porque en el fondo considero que tiene razón... las judías de verano son las realmente ricas, las del resto del año unas veces están mejor y otras peor, pero no le llegan a la suela de los zapatos de las de temporada... Y como el verano, al menos el meteorológico ya está aquí, el otro está a punto de aterrizar y en muchas  huertas ya están a punto las judías, os dejo esta forma de prepararlas, tan sencilla y tan rica.






Ingredientes:
1 k de judías verdes
500 g de tomates rojos y maduros
2 cebolletas
Aceite de oliva virgen
Sal
Pimienta negra 
Huevos

Elaboración:
Limpiamos y cortamos las judías.
Pelamos el tomate, haciendo una cruz en cada uno, lo sumergimos en agua hirviendo unos segundos, los pasamos bajo el grifo y lo pelamos, a continuación lo cortamos en rodajas  delgadas. 
Cortamos la cebolla en juliana muy fina.
Cubrimos una cazuela de fondo grueso de aceite de oliva, sobre este ponemos una caña de cebolleta, una capa de tomate y una de judías, espolvoreamos unas arenitas de sal y con un golpe de molinillo de pimienta negra, continuamos colocando capas de cebolleta, tomate, judías salpimentadas hasta que se acaben los ingredientes, regamos con un buen  chorro de aceite y ponemos la cazuela a fuego suave, tapamos, dejamos cocinar durante 30 minutos o hasta que las judías estén en su punto.
Este guiso no necesita agua, se cocina con la que sueltan las judías y el tomate, por ello es tan importante hacerlo a fuego moderado.
Estas judías se sirven con huevos duros o escalfados.







¡Feliz semana!





sábado, 17 de junio de 2017

Clafoutis de Cerezas sin gluten y sin lactosa


Cuando alguien me pregunta que cosas no puedo parar de comer, mi respuesta es siempre... cerezas ¡me encantan, empiezo y no puedo parar!  Este año hay muchísimas, las cerezas están ya estropeadas, pero ahora comienzan las picotas, así que aún disfrutaré unos días más de estas preciadas maravillas de la naturaleza. Este disfrute sin embargo, tiene una parte negativa,  lamentablemente...  hay muy pocos pájaros!  Hacía mucho tiempo que no veía cerezas estropeadas en los árboles, es más, la mayor parte de los años no las dejaban ni madurar... ha sido estupendo saborear tantas cerezas, pero soy una amante de la naturaleza y estos bichitos alados me gustan mucho, aunque se coman la fruta, disfruto viéndolos y escuchándolos, así que los hecho de menos!



Y de la receta poco os puedo contar, es el famoso clafoutis que todos conocemos, pero sin gluten y sin lactosa. Por supuesto se puede hacer igual con ambas cosas, solo hay que cambiar el tipo de harina y de leche... rico está de las dos maneras!

Ingredientes:
55 g de mantequilla
3 cucharadas de harina, en este caso sin gluten
2 cucharadas de harina de arroz sin gluten
1 cucharada de harina de almendra
3 huevos grandes batidos
55 g de azúcar
450 ml de leche, yo la usé sin lactosa
675 g de cerezas
1 cucharada de azúcar en polvo
1 cucharada de harina de almendra para espolvorear



Elaboración:

Precalentar el horno a 220 ºC
Engrasar generosamente una fuente de horno poco profunda.
Tamizar las harinas  sobre un cuenco. Agregar los huevos y el azúcar y remover bien.
Calentamos ala leche en un cazo y la añadimos junto con el licor a la mezcla de huevos, batiendo hasta que se mezcle todo bien.
Colocamos las cerezas en la fuente del horno y cubrimos con la mezcla caliente. Se reparte por encima la mezcla de la mantequilla y se hornea de 25 a 30 minutos hasta que cuaje. Sacamos el pastel del horno y espolvoreamos con azúcar glas.
Se puede comer frío o caliente






¡Feliz fin de semana!

sábado, 3 de junio de 2017

Caballa con fideos



Estamos en época de pescado azul, que  está delicioso en  cualquiera de sus variedades, además  es excelente para nuestra salud corporal,  y también  para la salud de  nuestros bolsillos ya que sigue teniendo un buen precio.  Una de las primeras preparaciones de esta temporada,  ha sido una cazuela de caballa con fideos, que nos encantó. Curiosamente en mi casa los fideos ha sido una pasta muy habitual, desde que tengo recuerdos...  mi madre los preparaba con casi todo, pero con caballa nunca, porque no le gustaba!   Y a mi,  nunca se me había ocurrido hacerlos... pero nunca es tarde, me gustaron tanto que  pasan ya a ser unos habituales en mi mesa.





Ingredientes: 
3 caballas
Aceite de oliva virgen
300 g de fideos del nº 4
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 pimiento rojo
200 g de tomates maduros
1 sobre de azafrán
Caldo de pescado (*)
Sal y pimienta





Elaboración:
Lavamos ligeramente las  palometas  ( normalmente ya vienen limpias del mercado), las troceamos y las reservamos.
En una cazuela con aceite de oliva (2-3 cucharadas). Sofreímos la cebolla, el pimiento y el ajo picados, con una cucharadita de sal. Cuando empiecen a dorarse, incorporamos el tomate,  dejamos pochar unos minutos hasta que se consuma parte del líquido que sueltan. Añadimos los fideos y sofreímos. Disolvemos el azafrán en una tacita de caldo  y lo agregamos al guiso junto al resto del caldo caliente y dejamos cocinar uno 6-7 minutos agregamos el pescado y contamos 5 minutos desde el momento que empiece a hervir. Tapamos la cazuela, dejamos reposar 2 minutos... y listo para disfrutar, está delicioso.

(*) Para el caldo, he usado como podéis ver en la foto, caldo de pescado congelado en cubitos. Como está bastante concentrado lo mezclo con un poquito de agua, lo descongelo en el microondas... y a la cazuela.

Buen provecho! 






Feliz Fin de semana!