domingo, 21 de septiembre de 2014

Aish Baladí, pan de pita egipcio


Buenos días! Hace más de una semana que no aparezco por aquí... Estoy de vacaciones, y  pensaba tener tiempo para hacer  alguna entrada, pero al final no fue posible... A la hora que se publique esta entrada, espero estar haciendo una visita a Badajoz, y  si todo va según lo previsto, dormiré en casa... y ya empezaré a dar los toques finales a mi próximo viaje... que será en breve... y muy lejos!
Y hablando de viajes....?  Que tal si nos vamos de viaje gastronómico!  Hoy es día de publicación del reto Cocinas del Mundo, en esta ocasión la guia es Mar, del blog La cocina de Mar, la expedición es  a un país con una cultura milenaria que a pesar del tiempo transcurrido desde su decadencia, sigue dejando con la boca abierta a todos los que hemos tenido la suerte de pasar por allí...
Su gastronomía es muy rica con claras influencias de dos gastronomías que me encantan, la mediterránea y  la árabe. Una de las cosas que  me entusiasma  de la cocina árabe es su pan,  y el de Egipto no ha siso una excepción, por eso cuando vi el reto,  pensé que era la oportunidad de intentar hacer un pan que comí allí, que me había entusiasmado. Encontré una receta con unas fotos que me parecieron muy parecidas a aquellos... y me lancé... Como la receta venía en tazas, hice cálculos para hacer la mitad... 16 panes me parecían muchos... ¡los hubiéramos comido tranquilamente... rellenos están buenísimos.
Los hice con harina integral, aunque creo que los que tomé allí eran mezcla.
Ingredientes:
1 cucharadita de levadura seca
150 ml agua
250 g de harina integral  y un poco más para trabajar
1 cucharada de a ceite de oliva
1 cucharadita de sal
Preparación:
Hacemos previamente una esponja de la siguiente manera:
Se espolvorea la levadura  en los 150 ml de agua tibia (Yo tengo la costumbre de añadír una pizca de azúcar). Dejar reposar 5 minutos.
Incorporamos 150 g de harina y se remueve durante 1 minuto, tapamos y dejamos levar. Yo la dejé 2 horas.
Espolvoreamos la sal sobre la esponja, añadimos el aceite de oliva y mezclamos bien, ahora vamos agregando la harina poco a poco, cuando todo esté integrado, volcamos sobre una superficie enharinada y amasamos 8-10 minutos, hasta conseguir una masa suave y lisa.
Ponemos la masa en un bol ligeramente aceitado, tapamos, colocamos el bol en un  lugar cálido y dejamos que doble su volumen.
Colocamos la bandeja en el horno y precalentamos este a 220°.
 Volcamos la masa sobre la mesa enharinada, amasamos ligeramente para desgasificar, formamos una bola que dividimos en dos partes, cortamos cada parte en cuatro, con cada una de esas partes hacemos una bola. Como en cada fuente de horno caben cuatro, voleamos primero cuatro, 
pasamos el rodillo por el primero que habíamos formado, dejándolo de 1/2 centímetro de grosor. Repetimos la operación con los demás.
Abrimos el horno  con cuidado de no quemarnos y con el mismo cuidado colocamos los panes en la bandeja, cerramos el horno y enseguida veremos que se inflan como un globo y empiezan a ponerse doraditos. Tardan en cocerse 3-4 minutos.
* Alguno no se inflo  del todo, pero se abrió sin ninguna dificultad.
* Rellenos con un sofrito de verduras de mi huerta, con jamón... están de vicio!
En este enlace tenéis todas las recetas participantes.









martes, 9 de septiembre de 2014

Papilote de Pollo, verduras y mozarella

Hola! es público que me encanta cocinar,  me parece una actividad muy creativa, con un resultado doblemente útil, nos alimenta,  y nos  proporciona muchas satisfacciones...  y de vez en cuando te da unas gratas sorpresas, esto es exactamente lo que me ha ocurrido con este invento... dos trozos de pollo sobrantes, medio calabacín y medio puerro, y lo que había por la nevera dieron como resultado un  plato y una salsa que nos ha encantado y que ya convertimos  en un  plato habitual.
Como la receta va de reciclaje, colaboraré con con mucho gusto,  a incrementar la estupenda colección de recetas de este tipo del Reciclando Sabores de mis amigas Marisa  y  Rosalía, donde queda patente el ingenio de los participantes, en el arte de las segundas oportunidades.
Ingredientes:
2 trozos de pollo que haya sobrado de  algún guiso anterior
½  calabacín
½  puerro
1 cebolla roja
½ pimiento rojo
½  pimiento verde
3 dientes de ajo
1  Chile sin semillas (opcional)
1 tomate
6 hojas de pasta brik
Aceite de oliva virgen
Pimienta 5 bayas
Sal
Salsa:
1 yogur griego 
1 medida de yogur llena de verduras
Sal y pimienta


Elaboración:
Limpiamos,  lavamos  y cortamos las verduras.  
Cubrimos el fondo de una sartén con aceite de oliva virgen y rehogamos las cebollas  y el puerro 5 minutos, añadimos la zanahoria,  los ajos, los pimientos,  y el chile, sofreímos 5 minutos más. Incorporamos el calabacín y el tomate (pelado y cortado en cubos), salpimentamos y mezclamos, dejamos cocer hasta que todo esté hecho a nuestro gusto, en mi caso  al dente. Probamos el punto de sazón, retiramos y reservamos.
Precalentamos el horno a 180º.
Extendemos una hoja de pasta brick, la pintamos con un pincel y un poquito de aceite, cortamos por la mitad otra hoja de pasta, doblamos una mitad y la colocamos en el centro de la hoja anterior, colocamos sobre ella un cucharada de verdura, sobre esta, trozitos de pollo desmenuzado y sobre estos, laminas de mozzarella, cerramos los paquetitos y los pintamos con unas gotitas de aceite.  Los vamos  colocando sobre la bandeja de hornear, cuando estén todos listos, los llevamos al horno caliente y los dejamos hasta que estén doraditos, tardan unos 10 minutos.
Los míos están hechos en el microondas... Es dual y tiene función crisp, tardaron 8 minutos.
Como sobraron verduras, las aproveché para hacer una salsa que acompañara a los papillotes... también se ha hecho una habitual en casa, porque es deliciosa y sana! En esta ocasión la hice con un yogur griego, pero otras veces la hago con uno desnatado  y también está muy rica. Consiste simplemente en triturar las verduras y el yogur y sazonar a gusto, en este caso como las verduras tenían un chile, la salsa ya tenía un punto picante solo fue necesario añadir una pizca de sal.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Helado de moras


He estado toda la semana bastante liada, así que casi no pude visitaros y tampoco publicar ninguna receta; haber si esta semana que viene puedo resarcirme. La última entrada que hice fue un helado y allí os comenté que estaba muy bueno solo, pero que era una excelente base para hacer  otros helado, pues en esta entrada os dejo la prueba de ello. Estamos en tiempo de moras y el pasado domingo mi marido hizo una buena recolecta. las moras me gustan de cualquier forma, pero suelo  tomarlas mucho con yogur, me encanta la combinación.... así que pensé, que si las añadía al helado de yogur y nata podía resultar una mezcla muy interesante... no me equivoqué en absoluto, solo hay un problema, cuando empiezo no soy capaz de parar.


 En mis pocas visitas por la red esta semana me he enterado que Sofía de Mil Ideas Mil Proyectos,  está de aniversario, su maravilloso blog ha cumplido 3 años y para celebrarlo propone, poner un helado en la mesa... así que mejor ocasión para participar imposible. "...Espero que te guste Sofía,  y Feliz cumple blog...."

CONCURSO
        
Ingredientes:
1 helado de nata y yogur
350 g de moras
4 cucharadas de azúcar invertido
1 chorrito de  crema de moras  (optativo)
Elaboración:
Preparamos el helado de nata y yogur de la receta anterior.
Pasamos las moras por un pasa puré con la rejilla fina con el fin de que no pasen  las semillas de las moras.
Mezclamos el puré de moras  con el  helado de nata y yogur, añadimos el azúcar invertido y mezclamos bien, Si todos los ingredientes estaban fríos, podemos hacer el helado;  bien en la heladora siguiendo las instrucciones del fabricante,  o bien lo colocamos en el congelador y lo dejamos durante dos horas, transcurridas estas,  lo sacamos y lo batimos. Repetimos la misma operación tres veces más, dejando transcurrir una hora entre cada batido.
No es un helado demasiado dulce, así que le puse un chorrito de la crema de moras que preparé el año pasado y es muy dulce... ¡me encantó!





















Os deseo a todos una buena semana

lunes, 1 de septiembre de 2014

Helado de nata y yogur


Hola a todos! Ahora que el verano casi se termina, se ha acordado ¡al fin!, de que por aquí solo  había pasado de puntillas, así que nos está deleitando  con unos días de calor que es de agradecer. Yo pese a no hacer mucho calor, hice helados igual, pero si llueve no me apetece poner una receta de helado, así que aprovecho los 32º grados de hoy, para compartir con vosotros uno de mis imprescindibles, es un helado que sirve de base para hacer otros, por eso siempre está presente en  mi selección de temporada.
Por  supuesto,  también  se  toma  solo,  tiene  un  intenso  sabor lácteo,  y  un  sirope   de   fresa  o   de  chocolate  le  queda... de muerte! 





En compañía de otros sabores está también exquisito y pone ese toque blanco tan luminoso en cualquier combinación.
Ingredientes:
3  yogures
1 cucharada de vainilla
1 sobre de azúcar vainillado
2 cucharas de azúcar invertido
300 g de nata montada

Elaboración:
En un bol ponemos los yogures, los azúcares  y  la  vainilla,  con    una  batidora  batimos 3-4   minutos, añadimos la nata  montada,  mezclamos  y  ya  tenemos   lista la preparación  para congelar. Si  tenemos  heladora  seguimos las instrucciones del aparato y si  no  la tenemos, lo  guardamos  en el congelador durante    hora   y   media. Lo  sacamos   y  batimos  con  fuerza, volvemos   a  guardar  de  nuevo  en  el  congelador para que se solidifique del todo.
Cuando vayamos a comerlo, conviene sacarlo del congelador  a la nevera,  media hora antes de consumirlo... a mi personalmente me gusta que esté la bolita algo desecha... aprecio mejor su sabor! 



Feliz semana para todos

viernes, 29 de agosto de 2014

Bizcocho de remolacha cruda



Que tal? Estamos ya en fin de semana... así que hoy propuesta dulce. Una rebanadita de bizcocho con un té o un café, y una buena compañía, no  es mal plan para pasar un rato de charla con la familia y los amigos... ¿o no?  Pero ya sabéis,  hay muchas verduras en mi huerta... y algunas son  un ingrediente realmente interesante para la bollería...
Hasta ahora mi bizcocho favorito era el de calabacín, pero después de probar este, tengo que confesar que le ha salido un duro competidor: Había hecho bizcochos con remolacha cocida, incluso tengo publicados un cupcakes que son un vicio, pero  lo que nunca había utilizado era la  remolacha cruda, el resultado me ha encantado y  me ha divertido... nadie descubre, que es eso rojo que se ve... y lo he testado con un buen grupo de personas.
 Ingredientes:
135 g de harina integral con levadura
95 g de harina normal
1 cucharadita de polvo de hornear
1/2 cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de canela
1 pizca de sal
150 ml de aceite de sabor suave
120 g de azúcar
150 g de remolacha cruda
2 cucharadas de azúcar invertido (si no tenemos, 30 g  más de azúcar)
3 huevos
20 ml de licor de naranja 
50 g de semillas de amapola
50 g de granillo de almendra.
Elaboración:
Precalentamos el horno a 180ºC. Y preparamos un molde, yo he usado uno de silicona, si es de metal se engrasa y enharina .
En un bol mezclamos las harinas, el azúcar, la levadura, el bicarbonato  y la sal.
En otro recipiente mezclamos el  aceite y el azúcar, incorporamos  los huevo sin parar de batir de uno en uno agregamos la remolacha, el licor, las semillas y las almendras. Mezclamos con la harina y batimos ligeramente.
Volcamos en el molde que tenemos preparado y llevamos al horno. 
Es una masa muy húmeda por tanto el tiempo de cocción es bastante prolongado, anda por los 70 minutos, para probar si está cocido se   introducir una brocheta en el bizcocho y cuando salga limpia, está lista.
Para servir se espolvorea con azúcar glas.

jueves, 28 de agosto de 2014

Judias a mi manera


















Hola! sigo dando la tabarra con las verduras, pero es que hay muchas y no es cuestión de desperdiciar algo  tan rico y  tan sano... esta vez le toca la turno a las judías, que este año también están muy productivas y que además nos encantan. 
Esta receta es la favorita de mi marido y si por él fuera las pondría siempre así... ¡los tropezones le van en cantidad! Lo cierto es que está muy buena, la salsita resultante es muy tentadora... y con lo que a mi me gusta mojar ¡un peligro!
Ingredientes:
500 g de judías
Aceite de oliva virgen
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 pimiento verde 
1 chile rojo sin semillas (optativo)
1/2 pimiento rojo
50 g de panceta
50 g de jamón serrano
1 vasito de caldo de verduras o agua
2 huevos
Pimienta negra 
Sal
Elaboración:
Lavamos las judas y eliminamos los extremos, las cortamos en dos a lo largo y luego a lo ancho
Cocemos los huevos.
Picamos en brunoise las verduras, excepto el pimiento rojo que cortaremos del tamaño de las judías.
Cortamos en taquitos el jamón y la panceta.
Cubrimos el fondo de una cazuela con aceite de oliva y sofreímos primero la cebolla y el ajo con unas arenitas de sal, durante  5 minutos. A continuación añadimos los pimientos y el chile (si lo ponemos), dejamos hacer unos 8-10 minutos. Incorporamos  el jamón y la panceta, damos unas vueltas  para que se sofrían ligeramente. Volcamos las judías en la cazuela, y las salteamos a fuego fuerte unos segundos, Agregamos el caldo, bajamos el fuego, tapamos y dejamos cocer, el tiempo de cocción depende de las judías, estas recién cosechadas se cuecen enseguida. 
Se sirven con un huevo  cocido cortado en rodajas... la mezcla está buenísima.


lunes, 25 de agosto de 2014

Pashtida de calabacín

Sigo con mi dieta vegetariana con el fin de corregir excesos y de paso consumir las considerables cantidades de vegetales que pueblan mi cocina ¡que pena que todo se concentre en tan poco tiempo! Con lo que disfrutaría yo el resto del año con estas ricas verduras ¡...que mal organizada está esta producción...!
La pashtida es un plato tradicional judío compuesto por huevos y queso, con verdura o carne o una combinación de ambas. Yo casi siempre lo hago con verduras y en esta época... en que  los calabacines producen a destajo, ¿de que iba a ser? Tengo que confesar que me encanta y que me tengo que controlar para no pasarme, la receta que en su origen era de una revista ha ido evolucionando a mi gusto y ahora es... a mi manera.
 Ingredientes:
500 g de calabacín
2 cucharadas de aceite de oliva virgen
1 puerro
1 cebolla mediana
2 dientes de ajo
2 tallos de cebolleta 
100 g de queso feta
125-150 de queso de Burgos 
2 huevos 
2 cucharadas de nata
2 cucharadas de harina
Queso rallado
Sal y pimienta
Elaboración:
Precalentamos el horno a 180ªC
Lavamos los calabacines y los cortamos finos después de haberlos  cortado  en cuatro a lo largo. Los ponemos en un recipiente apto para microondas, lo tapamos y lo cocemos en el micro, 8 minutos. Los colocamos en un escurridor apretándolos con un tenedor para que escurra todo el agua.
Picamos el puerro, la cebolla, los dientes de ajo y la cebolleta y sofreímos en una sartén con aceite de oliva, cuando ya estén hechos agregamos los calabacines y mezclamos, volcamos en un recipiente y añadimos los  quesos desmenuzados,  los huevos ligeramente batidos, la nata y la harina, salpimentamos y mezclamos.
Engrasamos  un molde con un poco de aceite de oliva e incorporamos la mezcla.
Horneamos unos 30 minutos o hasta que esté doradito.