domingo, 17 de julio de 2016

Conejo escabechado con verduras de Arzak "Cocinas Del Mundo"


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Buenos días! Lo que me ha costado ponerme a escribir... con el calor, lo de sentarme delante del ordenador, me cuesta una barbaridad., pero hoy toca Reto Cocinas Del Mundo y no me lo quería perder. En esta ocasión podemos elegir el destino del viaje, se trata de preparar una receta veraniega de cualquier lugar del mundo... y bueno, en materia de viajes a cocinas del mundo, la nuestra mola mucho, así que he decidido quedarme por aquí. En esta ocasión la conductora del recto es Concha, de Cocina y Aficiones. Y como se trata de una receta veraniega, pues me pareció que un escabeche iba que ni pintado; para mi en verano es imprescindible, porque aparte de que me gusta mucho, tiene la maravillosa ventaja de prepararse con antelación y a horas en donde el calor es más llevadero... y es fresquito que con el calor que está haciendo estos días se agradece mucho.


La receta es de mi admirado Arzak... espero que os guste!


Ingredientes:

Para el conejo escabechado
1 conejo
500 ml de aceite de oliva virgen extra
2 dl de vinagre

1 cucharadita de pimienta negra en grano
3 cucharadas de harina (la mía de maíz)
!/2 hoja de laurel
6 dientes de ajo con su piel
1 zanahoria
2 cebolletas
2 chalotas
Unas ramitas de tomillo fresco
Unas hojas de salvia
1 dl de agua
Sal

Para las verduras
200 g de coliflor
200 g de brécol
100 g de calabaza
6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Agua hielo y sal gorda
Además:
Cebollino picado

Elaboración:
Para el conejo escabechado
Limpiar el conejo y trocearlo, sazonar y enharinar ligeramente.
En un una cazuela grande poner el aceite a calentar y añadir los dientes de ajo con su piel, a continuación freír el conejo hasta que se dore. En la misma cazuela tras retirar el conejo ya dorado, añadir el vinagre, la pimienta, el laurel, el agua, las verduras, la salvia y el tomillo.
Cocer a fuego medio durante un cuarto de hora; se añade el conejo y se deja cocer a fuego lento unos 25-30 minutos. Retirar la cazuela del fuego y dejar que se enfríe durante aproximadamente un par de horas si se va a utilizar inmediatamente; en cambio. si su uso va a ser más tardío, es conveniente guardarlo en el frigorífico.

Para las verduras:
Cortar el brécol y la coliflor en ramilletes y la calabaza en lonchas finas. Blanquear por separado cada verdura en agua con sal, cociendo más tiempo la calabaza, hasta que esté tierna pero tersa. Pasar las verduras por agua con hielo y calentarlas después ligeramente en el horno. Escurrir bien y aliñar las verduras con el aceite tibio y la sal.
Final y presentación:
En un costado colocar los trozos de conejo con las verduras escabechabas y las hierbas. En el otro lado situar las verduras aliñadas y espolvorear sobre el conjunto con el cebollino picado, colocando  también unos cuantos granos de pimienta añadida anteriormente el escabeche.


Los trucos del maestro:
"Si no encuentra
Conejo de monte: sustituir por conejo de granja.
Aceite de oliva extra: emplee aceite de oliva.
Chalotas: utilice cebolla o cebolleta.
Tomillo fresco y salvia: se puede sustituir por otras hierbas frescas o secas.
Cebollino: puede usar perejil.
Mis trucos:
Además del conejo, las carnes más idóneas para escabechar son as de pollo, perdiz y codorniz.
La sardina es una de los mejores pescados para cocinarlo en escabeche, pero sirve cualquier otro, pequeño, entero y mejor si es azul o graso. Hay que ajustar el tiempo de cocción según su grasa, grosor y sequedad de la carne.
Los escabeches admiten todo tipo de especias y hierbas, pero las más adecuadas son la pimienta negra (en grano) y el clavo. En cuanto a las hierbas aromáticas frescas, son muy apropiadas  el tomillo , el romero, la salvia y el laurel(aunque este con moderación)
Aunque el escabeche se guarda en sitio frío para su más larga conservación, es conveniente servirlo tibio (tampoco caliente, a temperatura ambiente, unos 21ºC aproximadamente)"




¡Feliz domingo!



domingo, 26 de junio de 2016

Muffins de kéfir y frutas

La de tiempo que lleva esta receta lista para publicar, pero no se muy bien porqué se fue quedando rezagada, y no se lo merece porque son unos bollitos  muy ricos y muy jugosos que con un té o un café, están de miedo.
La receta original lleva yogur, pero en esta ocasión la hice con leche kefirada, me apetecía probarla en algo dulce y el resultado nos gustó mucho... Y como estamos en noche electoral esperemos que el resultado también nos guste, sobre todo esperemos que se pongan de acuerdo nuestros políticos para formar un gobierno... a mi me aburre bastante esta situación de campaña electoral continua!


Ingredientes:
100 g de manzana
50 g de fresas
2 cucharadas de zumo de limón
1 huevo grande
200 g de azúcar
250 g de harina
2 cucharaditas de polvo de hornear
1/2 cucharadita de bicarbonato
250 g de kéfir 
80 ml de aceite de oliva suave
Mezcla de especies (canela, cardamomo, clavo)
1 pizca de sal
50 g de hijos secos
50 g de orejones
Elaboración:
Precalentamos el horno a 180ºC
Encajamos  cápsulas de papel en un molde para muffins.
Cortamos la manzana y las fresasen dados pequeños, regamos con el zumo de limón y reservamos.
los higos y los  orejones
Tamizar la harina con la levadura, el bicarbonato y la sal
Se baten los huevos con el azúcar, añadimos el aceite y el kéfir, removemos hasta que todo esté mezclado. Incorporamos  las fresas, los higos y lo orejones picaditos a la mezcla
Se tamiza la harina con la levadura, el bicarbonato y la sal. Añadimos la mezcla líquida sin batir demasiado hasta que todo esté integrado.
Rellenamos las cápsulas de papel que tenemos preparadas  y las horneamos de 25 a 30 minutos.
Dejar enfriar sobre una rejilla.


Versión Thermomix:
Batir el huevo y el azúcar 3 minutos  a 37º, velocidad 3.
Incorporar el aceite y el kéfir y batir 8 segundos a velocidad 3.
Añadimos la harina tamizada con la levadura, el bicarbonato y la sal, mezclamos 20 segundos a velocidad 3 1/2.
Se incorpora la fruta delicadamente.
Lo demás es todo igual.








¡Feliz semana!






jueves, 23 de junio de 2016

Pollo de la tía Alicia "BBsseo para el veraneo"

Un ves más y ya van 8, mi amiga Marisa González, nos invita a participar en su Reto BBSS  (recetas buenas, baratas, sencillas y sanas). Cada reto  tiene un lema y el del octavo es muy festivo... BBsseo para el veraneo...  A mi el verano siempre me parece una época alegre, divertida y con fiestas por todas partes...  aquí en mi tierra   en verano, todos los días hay alguna celebración en algún sitio, con música, fuegos y muuucha comida!


Como dice Marisa, la palabra veraneo últimamente ha perdido fuerza pero hace años era muy habitual escucharla.  Había dos tipos de veraneo... los que se iban a disfrutar de esos días   a alguna parte...  o los que se quedaban en su lugar habitual  esperando con autentica emoción la llegada de los veraneantes. A estas alturas ya os habréis dado cuenta que yo estaba en el segundo caso. Desde que mis padres se separaron cuando yo tenía 7 años, vivía con mi madre todo el año, tengo un hermano, pero es  mayor y ya  vivía fuera, lo mismo que mis tíos y mis primos, así que no os podéis imaginar lo que significaba para mi el verano y el veraneo de los míos... por fin mi casa era la casa llena de gente  que yo  siempre quería tener!
Ahora que han pasado los años, cuando muchas de esas personas que hicieron parte de aquellos maravillosos veranos ya no están,  me he ido dando cuenta que aquellos veraneos no solo han sido felices, divertidos y festivos... fueron también de basto aprendizaje de muchísimas materias que me acompañan desde entonces. 
Y centrándonos en  la materia que nos ocupa, aquellos veraneos sirvieron par descubrirme nuevos sabores, nuevos olores y nuevas formas de cocinar. Mis tíos venían unos de Barcelona y otros de Lisboa, con ellos descubrí el pan tumaca, los canelos, los mar y tierra, los platos salados con frutos secos, el bacalao a la llauna etc, etc... esto por parte de los  de Barcelona, pero los de Portugal no se quedan atrás, los lectores habituales de este blog, sabéis de mi pasión por la cocina portuguesa, pues allí se forjó... las infinitas  maneras de cocinar el bacalao, esos arroces siempre presentes en las mesas portuguesas, los dulces típicos, mis primeros contactos con las especies más exóticas... y podría continuar  un buen rato... Ya ves Marisa González, para lo que ha dado tu idea... cuantos recuerdos!


La receta también tiene su historia, mi tía Alicia (la de Barcelona) preparaba un pollo de corral que nos encantaba a todos, así que mi madre le guardaba los mejores pollos para hacer esta receta, además de las mejores cebollas y los mejores tomates.... que bueno estaba! Cuando hacíamos este plato había que comprar doble ración de pan, fue uno de los primeros platos que aprendí a cocinar y desde entonces hace parte de mi recetario, procuro hacerlo con un pollo de corral y si no con un pollo campero... Espero que os guste  y que te guste Marisa, me pareció que era un buen BBSSeo para el veraneo.

Ingredientes:
1 pollo hermoso de corral o campero
Aceite de oliva virgen
2  cebollas (yo puse blanca y roja) 
4-6 dientes de ajo
100 ml de brandy
 1  kilo de buenos tomates u una lata de tomate natural triturado de 1 k
Sal y pimienta
Pimentón ahumado (optativo)
Caldo de pollo, o  agua, si fuera necesaria.
Perejil

Elaboración: 
El pollo se limpia y se trocea por las articulaciones, es importante no hacer astillas en los huesos, para luego no encontrarnos algún trocito en la salsa.
Ponemos una cazuela amplia con un  buen chorro de aceite al fuego, dejamos que se caliente bien y doramos los trozos de pollo por tandas. Cuando estén todos dorados los  introducimos de nuevo en la cazuela y le añadimos la cebolla y el ajo cortado en brunoise, dejamos pochar a fuego suave removiendo de vez en cuando, cuando la cebolla este blanda, regamos con el brandy y dejamos un rato hasta que se evapore el alcohol.
A los tomates le hacemos un corte en la piel en forma de cruz, los introducimos en agua hirviendo unos segundos, los pasamos por agua fría y le retiramos la piel, se trocea muy menudo, y se incorpora a la cazuela del pollo.
Salpimentamos, añadimos el pimentón  y cocinamos a fuego muy bajo, vigilando el guiso y girando los trozos de vez en cuando, hasta que el pollo esté cocido... el tiempo depende del tipo de pollo, uno pollo de corral joven necesita de 45 a 60 minutos, uno campero del supermercado necesitará  de 30-40.
Normalmente el jugo que suelta el tomate es suficiente para la cocción del pollo, pero no todos los tomates son iguales, por lo que a veces es necesario añadir un par de cucharadas de caldo o agua.
La salsa de este pollo es una delicia, en casa es habitual servirlo con patatas cocidas y con mucho pan.




¡Feliz jueves!