Panna cotta sin gelatina, con compota de ruibarbo y pistachos caramelizados



Hace mucho tiempo que le debo a algunos familiares y amigos la  receta de la panna cotta. Suele sorprender  que no lleve gelatina, pero es la que yo he hecho siempre, fue la primera que probé, gustó mucho  y se quedó para  en mi recetario, porque para mi gusto es perfecta, la he hecho montones de veces, con leche entera, semi,  o desnatada, siempre sale bien,  y el hecho de que lleve menos nata, también es un punto a su favor. Dicho todo esto, confieso que es un postre que me encanta, que lo tomo  muchas veces cuando como por ahí,  o en casa de amigos;  me imagino que están hechas con gelatina y si está bien hecho, está divino. Y digo lo de bien hecha, porque  en una ocasión nos pusieron una que no le entraba la cuchara.
En esta ocasión lo he combinado con compota de ruibarbo, aprovechando que uno de los míos estaba a tope. Quería ponerle algo crujiente, y me acordé de los pistachos caramelizados de mi última receta, la combinación es espectacular, la preparé para una comida familiar, y ya he tenido que repetirla en la siguiente.  
La receta fue publicada, hace ya bastantes años, en el suplemento del diario El País.
Ya se que el ruibarbo no es muy habitual por estos lares, de momento, estoy segura que acabará asentándose al igual que muchas otros productos que hace unos años no conocía nadie. Yo lo probé por primera vez en un viaje a Nueva Zelanda, allí estaba en todos los supermercados del país, y había postres, mermeladas, y lo que más me gustó, yogures, yo no soy muy de yogures, pero en ese viaje tomé muchísimos.  A la vuelta intenté comprarlo, pero en España no lo Encontré, al final di con él en una   página que entonces era francesa, lo pedí, me lo enviaron y ahí está desde enero del 2015. Compré tres, uno murió, el otro no acaba de crecer a gusto,  y el tercero es una gozada verlo, y y no digamos degustarlo, tiene un sabor único. 


Ingredientes:
Panna cotta
  • 250 ml de nata
  • 250 ml de leche 
  • 2-3 cucharas de azúcar 
  • 1 sobre de cuajada
Compota
  • 300 g de ruibarbo
  • 4 cucharadas colmadas de azúcar
  • 1 chorrito de licor de naranja
  • 1 naranja (el zumo)
Pistachos caramelizados
  • 15 g de mantequilla
  • 45 g de azúcar
  • 110 gramos de pistachos

Elaboración:
Reservamos en un vaso un chorrito de leche.
Mezclamos la nata, la leche restante y el azúcar. Llevamos al fuego la mezcla y removemos para que se disuelva el azúcar. 
En la leche que tenemos reservada disponemos el sobre de cuajada.
Cuando la mezcla de nata+leche+azúcar  hierva, incorporamos poco a poco la mezcla de la leche y cuajada sin dejar de remover despacito para que no se formen grumos, hasta que vuelva a hervir. 
Colamos sobre los moldes elegidos y dejamos enfriar. Una vez fríos los introducimos en la nevera durante unas horas. Yo suelo hacerla siempre la noche anterior.

Las recetas de la  compota de ruibarbo  y la de los  los pistachos caramelizados están en los enlaces  del final de esta entrada.

Como en este caso preparé la panna cotta en vasos, solo fue preciso añadir 3 cucharadas  de la compota de ruibarbo a cada vaso,  espolvorear con una cucharada de pistachos,  y listo, si tenemos unas hojitas de alguna flor o de alguna hierba aromática, nos quedará más atractivo. Se sirve con el resto de la compota y de los pistachos caramelizados. ¡es un postre fresco y delicioso! 
 




Bombones crocantes de pistachos






¡Feliz fin de semana!















Comentarios

  1. Hola Milia. Me gusta mucho est postre y si no lo prepara más es porque no suelo tener en casa gelatina, sin embargo sí que me gusta la cuajada y siempre tengo una caja de sobres. Voy a prepararla según tu receta.
    por otro lado, el ruibabo estoy deseando probarlo pero por aquí es imposible encontrarlo. Debe estar muy rico. Un beso preciosa

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